La magia de la Navidad volvió a encenderse en Barva de Heredia, donde Fernando Álvarez, reconocido coleccionista, exhibe este año dos piezas excepcionales dentro de su colección de más de 500 pasitos provenientes de distintos países.
✨ Un tesoro napolitano del siglo XVIII
La primera obra destacada proviene de Nápoles, Italia, famosa por su tradición pesebrista que se remonta al siglo XVIII.
Cada figura está elaborada a mano por artesanos especializados: sastres, modistas y escultores, quienes trabajan con telas de lujo, bordados, encajes, pedrería e incluso hilos de oro y plata.
Entre las figuras más representativas se encuentran:
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El Chichio, símbolo de la buena suerte.
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El Dormilón o Benigno, quien anuncia la Navidad desde sus sueños.
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La Mujer de los Huevos, ícono del trabajo.
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La Mujer Gitana, símbolo de alegría y dicha.
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La Bandera, que representa el esfuerzo y la labor diaria.
Una colección única, con piezas irrepetibles y de un valor artístico incalculable.
🏺 Un portal español con esencia costarricense
La segunda pieza sobresaliente es un portal de influencia española, elaborado en terracota y pintado completamente a mano. Sus figuras detalladas se integran con montañas y estructuras creadas por artesanos costarricenses, recreando una escena mágica del pueblo de Belén.
Esta obra narra el recorrido de José y María, quienes buscaban un lugar para refugiarse antes del nacimiento de Jesús.
🎄 Una tradición que se prepara desde mitad de año
El proceso creativo inicia varios meses antes de diciembre: Fernando diseña maquetas, selecciona materiales y elige cada elemento de entre más de 500 piezas.
Su colección combina arte, historia y devoción, convirtiendo su hogar en un auténtico museo navideño, donde cada detalle celebra el nacimiento del Niño Jesús.
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