Columna cuestiona uso del VAR en Costa Rica y denuncia desigualdad en su aplicación.
Una columna de opinión firmada por Harold Leandro en El Observador lanza una fuerte crítica al uso del Video Assistant Referee (VAR) en el fútbol costarricense, al señalar que la herramienta tecnológica, lejos de garantizar justicia deportiva, ha profundizado las desigualdades históricas entre clubes.
Según el análisis, el VAR en Costa Rica se ha convertido en un mecanismo administrado con criterios políticos y de poder, donde la transparencia depende del equipo involucrado y no de la jugada en sí.
Transparencia “selectiva”
La columna sostiene que, cuando una jugada polémica favorece a clubes considerados grandes, el VAR despliega todos sus recursos: múltiples repeticiones, cámaras en ultra lenta, líneas digitales y amplias explicaciones televisivas. Sin embargo, cuando la controversia beneficia a equipos con menor peso mediático o económico, el discurso cambia.
Frases como “no hay tomas claras”, “la transmisión no lo captó” o “el protocolo no permite divulgar el audio” se repiten, lo que, según el autor, evidencia una asimetría tecnológica y comunicacional.
“A mayor capital simbólico, mayor visibilidad tecnológica”, plantea el texto, señalando que esta práctica reproduce jerarquías históricas dentro del fútbol nacional.
El rol de la Fedefútbol y los medios
El señalamiento también alcanza a la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol), a la que se le atribuye una política de silencio ante las polémicas arbitrales, así como la publicación tardía y editada de audios del VAR.
La columna cuestiona además el papel de algunos analistas arbitrales televisivos, a quienes describe como defensores permanentes de las decisiones del VAR, sin espacio para la duda o la crítica.
En ese contexto, se afirma que el silencio institucional no es neutral, sino una forma de control del relato.
Audios del VAR y comparaciones internacionales
Uno de los puntos más enfáticos del texto es la crítica al argumento de que la FIFA prohíbe transmitir audios del VAR en tiempo real. El autor sostiene que esta afirmación es falsa y cita como ejemplo competiciones internacionales como la Copa Libertadores, donde las decisiones arbitrales se explican en vivo.
Según la columna, en Costa Rica los audios se publican días después y solo cuando refuerzan la versión oficial, lo que debilita la confianza del aficionado.
Confianza y legitimidad en riesgo
El análisis concluye que el uso discrecional del VAR erosiona la legitimidad del fútbol costarricense y alimenta la desconfianza de la afición.
“La confianza no se decreta, se construye”, señala el texto, advirtiendo que la percepción de trato desigual según el club puede generar una ruptura profunda entre el espectáculo y los aficionados.
Finalmente, la columna plantea que la verdadera modernización del fútbol no pasa solo por la tecnología, sino por la honestidad institucional, la transparencia real y la rendición de cuentas.
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