En una zona apartada del Caribe Sur costarricense, específicamente en Gandoca de Sixaola, autoridades judiciales mantienen bajo investigación una finca que estaría vinculada a una estructura criminal dedicada al tráfico internacional de drogas.
El terreno figura como propiedad atribuida a Edwin López Vega, conocido con el alias “Pecho de Rata”, quien es señalado como presunto socio del exmagistrado Celso Gamboa Sánchez. El caso es seguido por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
La propiedad se ubica en el sector de Bonife o Buena Fe, muy cerca del Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo, una zona caracterizada por su riqueza natural, pero también por su cercanía con la frontera entre Costa Rica y Panamá.
Sospechas de pista clandestina
Según las investigaciones, el terreno habría sido adquirido mediante testaferros con el objetivo de facilitar operaciones logísticas del narcotráfico. Entre las principales hipótesis destaca la posible existencia de una pista clandestina utilizada para el aterrizaje de avionetas.
Imágenes captadas en el sitio evidencian una franja despejada de aproximadamente 400 metros de largo y cinco metros de ancho, lo que, de acuerdo con expertos, permitiría operaciones de aeronaves ligeras como las Cessna.
Además, se detectaron áreas de tala dentro del terreno, lo que refuerza la sospecha de acondicionamiento del espacio para actividades ilícitas.
Zona estratégica para el crimen organizado
La ubicación de la finca resulta clave para los investigadores. Se encuentra muy cerca del río Sixaola, frontera natural entre ambos países, así como de rutas utilizadas históricamente para el trasiego de droga desde Sudamérica hacia Centroamérica y Norteamérica.
De acuerdo con informes de la Administración para el Control de Drogas (DEA), el Caribe Sur ha sido identificado como un corredor activo para el narcotráfico internacional.
Las autoridades también investigan la existencia de otras propiedades vinculadas al mismo grupo, en las que se habrían construido bodegas para almacenamiento de mercancía y equipo.
Comunidades marcadas por el silencio
En las comunidades cercanas predomina el hermetismo. Los pocos habitantes de la zona evitan referirse al tema o mencionar al sospechoso.
Testimonios incluidos en el expediente judicial señalan que López Vega habría ejercido control territorial, incluso limitando la ocurrencia de delitos menores para evitar la presencia policial.
Además, agentes del OIJ indican que no se le conoce una actividad económica formal, pese a la adquisición de múltiples propiedades y préstamos de dinero.
Investigaciones en desarrollo
El caso forma parte de un conjunto de investigaciones más amplio sobre estructuras criminales en el Caribe Sur, incluyendo vínculos con organizaciones internacionales y personas en proceso de extradición.
Por ahora, las autoridades continúan recopilando evidencia para esclarecer el uso real de estos terrenos y su posible relación con operaciones de narcotráfico en la región.
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