Crisis de infraestructura en el PANI: Salud ordena el traslado de menores en albergue de Liberia

 



​El Patronato Nacional de la Infancia (PANI) se vio obligado a reubicar de manera temporal a los menores de edad del albergue de Liberia. La medida, calificada por la institución como "preventiva y proactiva", responde a una orden directa del Ministerio de Salud debido al deterioro de la planta física original.

​Aunque el PANI asegura que el servicio no se ha suspendido y que la atención continúa con normalidad en una sede alterna, el Sindicato de Empleados de la Institución (SEPI) advierte que este caso es solo la "punta del iceberg" de una crisis estructural.

​Una cadena de cierres y fallas críticas

​El traslado en Liberia no es un evento aislado. En los últimos meses, el PANI ha enfrentado una serie de intervenciones que ponen en entredicho la seguridad de sus instalaciones:

  • Puriscal (Febrero 2026): Clausura inmediata del albergue en Mercedes Norte tras un informe de Bomberos que detectó 11 fallas graves, incluyendo cableado expuesto y falta de sistemas contra incendios.
  • Barrio Luján (Noviembre 2025): Desalojo del edificio central por orden sanitaria, al no cumplir con condiciones de seguridad para los funcionarios.
  • Informes de Bomberos: Evaluaciones desde abril de 2025 ya advertían sobre riesgos críticos en alarmas, rutas de evacuación y sistemas eléctricos en múltiples sedes.

​Alerta por posibles nuevos cierres

​El sindicato ha manifestado su "profunda preocupación" y señala que otros centros podrían correr la misma suerte si no se realizan inversiones urgentes. Los albergues bajo la lupa son:

  1. El Roble de Puntarenas.
  2. Alto de Guadalupe.
  3. ​"Este Sindicato ha advertido sobre condiciones que requieren atención sin que hayamos observado acciones correctivas. Esto incrementa el temor de que nuevos cierres puedan producirse", señaló el SEPI mediante un comunicado.


    ​El llamado a la rendición de cuentas

    ​Para los representantes laborales, la seguridad de la población menor de edad bajo protección del Estado debe ser la prioridad absoluta. El sindicato insta a las autoridades del PANI a:

    • Rendir cuentas sobre el estado real de toda la infraestructura institucional.
    • Atender de inmediato las deficiencias señaladas por Salud y Bomberos.
    • Garantizar condiciones dignas tanto para los niños y adolescentes como para el personal que los custodia.

    ​Por ahora, el PANI mantiene el traslado en Liberia como una medida temporal mientras se valoran las mejoras necesarias para cumplir con la normativa sanitaria vigente.

Horarios de oficina y logística en bicicleta: El metódico sistema de los búnkeres de "Gordo Julio" en Cartago

 



​La estructura criminal liderada por Julio Alberto Gómez Pérez, alias "Gordo Julio", no operaba al azar. Investigaciones recientes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) revelaron que la organización mantenía un control empresarial sobre la venta de drogas en el proyecto Manuel de Jesús Jiménez, en Cartago, utilizando tácticas de rotación de personal y una logística de transporte simplificada pero efectiva.

​Un centro de ventas a pasos de la autoridad

​Lo más alarmante del caso Rigel es la audacia del grupo: uno de sus principales búnkeres operaba a escasos 300 metros de la delegación policial local. Según el expediente judicial, "Gordo Julio" fue visto personalmente supervisando las entradas de estos puntos de venta, demostrando un control directo sobre el territorio.

​La "empresa" del narco: Turnos y horarios

​La organización funcionaba con una disciplina casi corporativa, estableciendo reglas claras para sus colaboradores:

  • Horarios definidos: Las jornadas de distribución solían iniciar entre las 6:30 a.m. y 8:30 a.m.
  • Cierres programados: El cese de operaciones se marcaba generalmente a las 6:30 p.m., momento en el cual se realizaba el "corte" de caja.
  • Rotación de personal: Se utilizaban "portoneros" y "campanas" (vigilantes) con cambios de turno estricto para mantener los puntos activos.
  • Gestión de efectivo: Para evitar grandes pérdidas en caso de allanamientos, se ordenaban traslados constantes de las ganancias hacia viviendas de seguridad.

​Bicicletas: El motor de la logística

​Para movilizar el dinero y la droga sin atraer la atención de las patrullas, el grupo apostó por el uso de bicicletas. El líder de la banda llegó a comprar tres unidades exclusivamente para el traslado de "la plata" entre los búnkeres y la casa matriz.

​"¡Mae, tres bicicletas he comprado y no hay ninguna para que me bajen la hijueputa plata mae!", se escucha decir a Gómez en una de las intervenciones telefónicas, evidenciando su frustración por la logística del grupo.


​Jerarquía familiar y operativa

​El mando de la organización se mantenía en un círculo cercano:

  1. Gordo Julio: Líder principal y estratega.
  2. "Banano" (hermano): Encargado de la administración de puntos de venta.
  3. "Orejón" (colaborador asesinado): Responsable de logística y control de los búnkeres denominados "Corner".
  4. La madre de Gómez: También detenida y vinculada a la estructura.

​La desarticulación de esta banda culminó tras una serie de seguimientos que permitieron al OIJ descifrar no solo quiénes vendían, sino cómo habían profesionalizado el microtráfico en la zona de Cartago.