Directivos de la CCSS discuten en privado temas públicos: viajes, salarios y futuro del Hospital de Cartago

La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) continúa debatiendo temas de alto interés público fuera de cámaras, utilizando la figura del “receso” para sostener discusiones que no quedan registradas en video ni en actas, pese a que no han sido declaradas confidenciales.


Desde julio de 2023, el órgano acordó transmitir sus sesiones en vivo, excepto cuando se abordaran datos sensibles de asegurados o funcionarios. Sin embargo, los recesos se han convertido en un mecanismo para deliberar sin supervisión ciudadana, aún en asuntos que involucran recursos públicos y decisiones de impacto nacional.


Un patrón que se repite

En los últimos meses se han acumulado ejemplos de esta práctica. La dinámica es similar: surge un desacuerdo, un directivo pide receso, la discusión se traslada fuera de cámaras y, al regresar, los acuerdos aparecen redactados y listos para votarse.

El viaje millonario a Malasia

El caso más reciente ocurrió el 25 de noviembre, cuando se discutía si debía pedirse un criterio jurídico sobre la legalidad del viaje de $13.000 que realizó la presidenta ejecutiva, Mónica Taylor, a Malasia con autorización vía correo electrónico del presidente Rodrigo Chaves.

Róger Rivera, representante sindical, pidió incluir el tema en agenda. Cuatro directivos —Edgar Villalobos, Francisco González, Vianey Hernández y Martín Robles— se opusieron. Tras el receso, regresaron con acuerdos ya preparados y nuevamente votaron en contra. El tema quedó cerrado sin discusión pública.


ERP-SAP: decisiones fuera de cámaras

El 24 de junio, durante el análisis de las fallas en la implementación del sistema informático ERP-SAP, la entonces directiva sindical Martha Rodríguez solicitó información adicional. El patronal Juan Manuel Delgado inmediatamente pidió un receso “solo con los directivos y la asesora de Taylor”. Tras volver, el representante del Estado bloqueó la votación de la moción.


Caso Barrenador: abstenciones tras pausas

El 13 de marzo, al revisar la situación de las áreas de salud administradas por cooperativas, Taylor pidió un receso. Al retomarse la sesión, el directivo Martín Robles anunció su abstención por su vínculo con las cooperativas. Nuevamente, la deliberación no quedó registrada.


Hospital de Cartago: recesos prolongados

En la sesión del 4 de marzo, mientras se discutía el futuro del nuevo Hospital de Cartago, la presidenta ejecutiva solicitó un receso de 10 minutos. En realidad duró 45 minutos. Al regresar, simplemente se aprobaron acuerdos sin que el debate fuera público.


Salarios médicos, EDUS y servicios de salud

El 27 de febrero, la dinámica se repitió repetidamente mientras se discutían reformas salariales para especialistas, fallas en EDUS y la calidad de la prestación de servicios. Taylor pidió un receso que anunció como “de diez minutos”, pero que se extendió a una hora y doce minutos. Luego se rechazó un informe médico sin discusión pública.

Incluso antes de discutir los nuevos montos salariales, la presidenta ejecutiva pidió otro receso de “cinco minutos”, que terminó durando 28 minutos. Tras la pausa, no hubo debate y la reforma salarial fue aprobada por unanimidad.


Un uso opaco de la figura del receso

Aunque los recesos son una herramienta legítima para pausas breves, su uso sistemático y extendido por parte de la Junta Directiva de la CCSS está ocultando discusiones que deberían ser públicas. Esto debilita la transparencia, dificulta la fiscalización ciudadana y deja fuera del registro oficial decisiones sobre viajes, salarios, sistemas informáticos, hospitales y prestación de servicios médicos.

En un contexto donde la CCSS enfrenta cuestionamientos por su manejo administrativo y financiero, la ciudadanía sigue sin conocer cómo se elaboran acuerdos que afectan directamente recursos públicos y servicios esenciales.

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